Blindheit: clarity is overrated

Earliest memories, sleepwalking after the wreck, last memories before twilight, waking prayers, crepuscular ghosts in the vast stormings exiles, heraclitean fire in the dusk, instants of faith, primitive coldness after happiness, ( ), lazer guided melodies: brief steps into the breeze.

lunes, junio 08, 2009

No tuve el privilegio de tomar clases con Alejandro Rossi. Es más, a los 24 años yo no sabía quién era él y no tenía la menor idea de su importancia en el panorama de la filosofía mexicana. Debido a una decisión impulsiva, de la cual nunca me he arrepentido, decidí tomar un año de la carrera de filosofía la cual me dio la oportunidad de conocer a un par de profesores que cambiaron mi manera de ver las cosas: uno de ellos fue el Doctor Mark Platts.

Mark Platts dio un curso sobre pesimismo moral a mediados del 1994 en la Facultad de Filosofía y no me perdí ninguna de sus sesiones. Yo siempre ocupé la silla más apartada del salón del seminario porque el grupo de estudiantes de maestría en filosofía me intimidaba. Yo era apenas un intruso estudiante de licenciatura de inglesas que a la mitad de la carrera tenía muchas preguntas. Fue en ese seminario donde Platts me hizo descubrir la complejidad moral de los personajes de Conrad, el cinismo de Melville y la vitalidad necesaria de Derek Jarman. Tuve la fortuna de ser amigo de Platts al final de ese seminario y nuestra amistad nació para convertirse en un intenso intercambio de ideas (la verdad sea dicha, yo todo el tiempo lo escuchaba: casi tomaba apuntes de lo que me decía. Gracias a él leí a Canetti.)

Una tarde Platts me preguntó "¿ Conoces a Alejandro Rossi?”. Le respondí que no. “Es una pena. Pero no te preocupes. Lo conocerás hoy a la hora de la comida.” Si hubiera sabido de la importancia en ese momento de Alejandro Rossi seguro yo hubiera inventado cualquier pretexto para no ir a la comida pero mi bendita ignorancia me salvó.

Cuando llegamos al restaurante ahí estaba. Recuerdo claramente la efusividad con la que se saludaron. En ese momento me quedó claro que eran muy buenos amigos. Platts me presentó a Rossi y en cuestión de minutos yo estaba hablando con él sobre Borges. Desde ese día las palabras de Rossi han sido el mapa más benigno para disfrutar del escritor argentino. Su muletilla “¿no?” con la que terminaba sus frases me encantó de inmediato. Platts y Rossi hablaron más de dos horas sobre el tiempo que habían dejado de verse, sobre literatura, sobre los cuentos de Rossi (ahí me enteré que era escritor), sobre Karl Popper, sobre Londres y Florencia.

Tuvo que pasar mucho tiempo para que yo pudiera valorar ese encuentro. Nunca he tenido la claridad para saber lo afortunado que soy en tiempo presente. A veces creo que esos momentos nunca ocurrieron. A veces no sé por qué me ocurrieron a mí.

Ayer regresé a mi ejemplar firmado por Alejandro Rossi de su pequeño libro “Los sueños de Occam”. Recordé la tarde en que me lo firmó: “no me extraña saber que tienes la primera edición de este libro” me dijo.

La vida se encargó de hacer el resto. Alejandro Rossi murió el viernes. Hace mucho, pero mucho tiempo que no hablo con Mark Platts. Hoy, tengo la certeza, de que Mark recuerda a Alejandro con respeto y admiración. Yo extraño esos días.

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  • William Butler Yeats

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  • domingo, junio 07, 2009

    It Is Time, Only Time






    When you told me
    You heard the winds cry
    And then you told me
    You felt the seas die
    And then you showed me
    The flight of seagulls
    And whispered gently
    The party is over
    Then
    Then I knew it was time

    You looked so tired then
    Bereft of beauty
    I knew that long ago
    Your heart had stopped
    But all this beauty
    But all these shadows
    As if to say yes
    To life was pointless
    And then
    Then I knew it was time

    In a small park
    Just down from Soho
    You gestured wildly
    But meaning nothing
    And all the fountains
    Shouted surrender
    And all the trees bowed
    At my betrayal
    And then
    Then I knew it was time

    No words have substance
    No words are better
    Than when I held you
    Ragdoll defeated
    So drained of bright light
    So full of hatred
    With your soul crumbling
    Parted for flowers
    I should
    Have you told
    It's just time

    And then we looked up
    Urbi et orbi
    I saw the stars merge
    Over St. Patrick's
    You said I am finished
    I am mist and foglight
    And slipped so sweetly
    Into your grace
    If only
    If only it was only time

    And now it's eight years
    Since I last saw you
    And all the starlight
    Is now as nothing
    The letters all burned
    The kisses complete
    And all the coupling
    Long forgotten
    And you long dead
    Damned or forgiven

    It was no dream





    Current 93, del disco Soft Black Stars.

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  • viernes, junio 05, 2009

    επίκλησις

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  • jueves, junio 04, 2009

    ...nuevo disco en el ipod:


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  • miércoles, junio 03, 2009







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  • martes, junio 02, 2009

    Myself






    What, younger, felt
    was possible, now knows
    is not - but still
    not chanted enough -

    Walked by the sea,
    unchanged in memory -
    evening, as clouds
    on the far-off rim

    of water float,
    pictures of time,
    smoke, faintness -
    still the dream.

    I want, if older,
    still to know
    why, human, men
    and women are

    so torn, so lost,
    why hopes cannot
    find better world
    than this.

    Shelley is dead and gone,
    who said,
    "Taught them not this -
    to know themselves;

    their might could not repress
    the mutiny within,
    And for the morn
    of truth they feigned,

    deep night
    Caught them ere evening . . ."






    Robert Creeley

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  • martes, mayo 26, 2009

    Después de tres días de descanso tengo un balance peculiar:

    sábado: todo el día con mi madre y, de pasada, la lectura obligada del periódico con mi sobrina de 2 años que destroza cada página emocionada al ver las fotos de las noticias y para terminar con ella viendo Monsters Inc. un par de veces. Ya me fue imposible ir a la fiesta de cumpleaños de un amigo.

    Domingo: tal vez la tarde de domingo fue la más peculiar en mucho tiempo, sin embargo, tuvo una inolvidable constante: la compañía de Anjo. (Y, claro, la hermosa invitación de la boda de Adela y Christian)

    Lunes: el único día para mí. Decido hacer lo que más me gusta: leer y escuchar música. El ipod soltó la discografía de Dakota Suite casi todo el día. Antes de las 7 de la mañana ya me encontraba leyendo y antes de los dos de la tarde se me acumularon los libros. Felizmente me di cuenta que hacía mucho, pero mucho tiempo, que no me dedicaba exclusivamente a leer: olvidé las preocupaciones que desde hace meses me agobian. La relectura de Black Hole de Charles Burns me hizo recordar una pesadilla constante que me acompaña desde hace meses: de pronto resentí descubrir unos de mis temores más primordiales pero, al mismo tiempo, me alegró que fuera a través del hábito de leer. Los cuentos de Ray Bradbury que leí ayer fueron hermosos: The Day it Rained Forever y The Sunset Harp me hicieron recordar la exactitud de una descripción arrobada. Los meticulosos detalles que son tan extraños como una luna clara al mediodía.


    Pero fue la relectura de Gloria Gervitz que me sacudió una vez más. Su breve pero inmenso poemario Migraciones es para mí un acontecimiento cada vez que lo leo. Siempre encuentro en sus versos una pausa que parece contenerlo todo: la ceniza y derelicción de la luz que se desprende día a día.

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  • jueves, mayo 14, 2009

    newest blessings on my ipod:




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  • miércoles, mayo 13, 2009













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  • martes, mayo 12, 2009

    De la guarda de los sentidos


    Castigado y concertado el cuerpo en la forma susodicha, resta luego reformar también los sentidos del cuerpo, en los cuales debe el siervo de Dios poner gran recaudo, y señaladamente en los ojos, que son como unas puertas donde se desembarcan todas las vanidades que entran en nuestra ánima, y muchas veces suelen ser ventanas de perdición por donde nos entra la muerte. Y especialmente las personas dadas a la oración tienen particular necesidad de poner mayor recaudo en este sentido, no sólo por la guarda de la castidad, sino también por el recogimiento del corazón. Porque de otra manera, las imágenes de las cosas que por estas puertas se nos entran dejan el ánima pintada de tantas figuras, que cuando se pone a orar o meditar, la molestan e inquietan, y hacen que no pueda pensar sino en aquello que tiene delante. Por donde, las personas espirituales procuran traer la vista tan recogida, que no solamente no quieren poner los ojos en las cosas que les pueden empecer, mas aún se guardan de mirar la hermosura de los edificios, y las imágenes de las ricas tapicerías y cosas semejantes, para tener más desnuda y limpia la imaginación al tiempo que han de tratar con Dios. Porque tal es y tan delicado este ejercicio, que no sólo se impide con los pecados, sino también con las representaciones de las imágenes y figuras de las cosas, puesto caso que no sean malas. En los oídos también conviene poner el mismo cobro que en los ojos, porque por estas puertas entran muchas cosas en nuestra anima que la inquietan, distraen y ensucian. Y no sólo nos debemos guardar de oír palabras perjudiciales, como ya dijimos, sino también nuevas de cosas que pasan por el mundo, que no nos tocan. Porque los que destas cosas no se guardan, después lo vienen a pagar al tiempo del recogimiento, donde se les ponen delante las imágenes de las cosas que oyeron, las cuales de tal manera ocupan sus corazones, que no les dejan puramente pensar en Dios. Del sentido del oler no hay que decir, porque traer olores, o ser amigo dellos, demás de ser una cosa muy lasciva y sensual, es cosa infame, y no de hombres, sino de mujeres, y aun no de buenas mujeres. Del gusto había más que decir, pero desto ya se trató en el párrafo precedente, donde hablamos de la virtud de la abstinencia.
    Fray Luis de Granada, Guía de Pecadores.

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    Lugar: mexico
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